Rei-ho: el hábito samurái de 5 minutos que fortalece piernas y ayuda a moverte mejor de grande


Durante siglos, la vida cotidiana de los samuráis japoneses estuvo marcada por movimientos precisos, controlados y repetidos a lo largo del día. Sentarse en el suelo, incorporarse sin apoyo y caminar con postura erguida no eran ejercicios, sino gestos habituales que formaban parte de una disciplina integral. ¿Cuál es el hábito samurái que fortalece las piernas y mejora la movilidad en la vejez?
Con el paso del tiempo y la adopción de hábitos modernos, muchas de esas prácticas quedaron relegadas. Sillas, sillones y sanitarios occidentales redujeron la necesidad de agacharse o incorporarse desde el piso, especialmente en la adultez y la vejez, cuando el movimiento suele simplificarse.
Un estudio reciente realizado en Japón volvió a poner el foco en esos gestos tradicionales. Investigadores de la Universidad de Tohoku analizaron si una rutina diaria inspirada en el antiguo método Rei-ho podía tener efectos reales sobre la fuerza y la movilidad en personas mayores.
Los resultados fueron contundentes: en solo tres meses, quienes incorporaron estos movimientos lograron mejoras significativas en la fuerza de las piernas, un factor clave para la autonomía, la prevención de caídas y la calidad de vida en la vejez.
El método Rei-ho se basa en movimientos lentos, deliberados y conscientes, aplicados a acciones simples como sentarse, ponerse de pie y caminar. No se trata de entrenamiento tradicional ni de ejercicios intensos, sino de una forma específica de ejecutar gestos cotidianos.
El estudio, publicado en Tohoku Journal of Experimental Medicine, incluyó a personas mayores que realizaron una rutina de apenas cinco minutos diarios, al menos cuatro veces por semana. El protocolo se centró en versiones controladas de sentadillas y transiciones de sentado a parado, sin utilizar ningún tipo de equipamiento.
Durante tres meses, un grupo siguió esta rutina mientras que otro mantuvo sus hábitos habituales. Al finalizar el período, los investigadores midieron la fuerza de extensión de la rodilla, un movimiento fundamental para caminar, subir escaleras y levantarse de una silla.
El grupo que practicó Rei-ho registró un aumento promedio del 25,9% en la fuerza de las piernas, frente a una mejora mínima del 2,5% en el grupo control. Para los especialistas, esta diferencia confirma el impacto funcional del método.
Según explicaron desde la Universidad de Tohoku, actividades como sentarse en postura seiza —arrodillado sobre el suelo— o utilizar sanitarios agachados ofrecieron durante generaciones un estímulo constante para los músculos de las piernas.
La progresiva desaparición de estos hábitos redujo ese trabajo diario, especialmente en adultos mayores. El método Rei-ho actúa como un puente entre la tradición cultural y la salud física, al recuperar movimientos que fortalecen sin exigir esfuerzo extremo.
La autora principal del estudio, Ayaka Ogasawara, destacó que la fuerza de extensión de la rodilla es una de las variables más importantes para sostener la independencia en la vejez. Mejorarla reduce el riesgo de caídas y facilita las tareas cotidianas.
Otro punto clave del estudio es la facilidad de implementación. La rutina no requiere gimnasio, pesas ni supervisión constante, y puede adaptarse a distintos entornos y niveles de capacidad física.
Para los investigadores, este tipo de intervenciones tempranas resulta fundamental en una etapa de la vida en la que una caída puede tener consecuencias graves. Incorporar movimientos controlados y conscientes podría marcar la diferencia entre mantener la autonomía o perderla.
Fuente: www.clarin.com



